TESTIMONIO

Leopoldo Rodríguez Broncano.

Amados hermanos y hermanas les saludo con el amor de nuestro salvador Jesucristo. Hermanos yo nací en un hogar pobre y quechua, mi padre se iba a buscar trabajo por las islas crecí casi como sin padre, sola mi mamá nos mantenía gracias a Dios que supo hacer ollas de barro pero este no fue suficiente para nuestro pan de cada día.

Llegue a tener 7 años entre en escuela, llegue a tener mis amigos primer año termine tan solo con dos cuadernos mi lápiz y mi borrador. Los siguientes años mi maestro pedía más útiles escolares mi mamá no podía comprar, mientras mis amigos tenían muchos cuadernos y libros pero yo no tenía. Pero estaba escribiendo yo en un cuaderno todos los cursos, de tanto esfuerzo mi mamá junto plata y me compro mis cuadernos y un libro, que tanto valoré ese esfuerzo de mi mamá que hasta ahora lo tengo ese libro que me compro cuando tenía 9 años.

Cuando llegaba fiestas patrias para el desfile no tenía uniforme ni zapato, me sentía triste ya al ver mis amigos con uniforme y zapato, avise a mi mamá ella se puso triste pero cuando llego ora del desfile me compro sacando un adelanto para que trabaje mi mamá. Este uniforme y el zapato era muy especial para mi le cuidaba mucho. Porque con que sacrificio mi mamá compro, hasta por no mojarle con agua ni con baro quitando mi zapato caminaba descalzo.

Terminé mi estudio a la edad de 11 años pase a un colegio allí me encontré con alumnos que Hablaban todo castellano y yo que era de un Hogar quechua me choco bastante y no quise estudiar. comencé a ayudar a mi mamá enfrentando la pobreza en mi hogar trabajando en las chacras, llegamos al año 1970 donde nuestras casita de baro se terminó con el terremoto de 70 al construir de nueva mente sufro un accidente en mi pierna donde estuve cojo. Pero gracias a nuestro Dios me recupere.

Después cuando llegue a los 22 años me case con mi esposa Marcelina, aprendía de mi mamá hacer ollas de barro pero este no era suficiente para mantener mi familia, buscaba trabajos en las chacras a veces había a veces no había, llegamos tener un hijo a traer material para la olla yo salía de mi casa 1 de la madrugada para llegar las 6 de la mañana y tanto que caía la helada por las noches hasta mi pie estaba rajándose con tanto frio y sangraba y no tenía ni zapatilla para ponerme. Entonces una noche solito mientras mi familia dormía me levanté y llore al señor pidiendo su misericordia. Ahora mis amados les contare que como conocí al señor: Hermanos y hermanas yo Leopoldo Rodríguez Broncano les he contado en breve mis sufrimientos, yo tengo 5 hijos y ahora nuestro señor nos ha encargado un bebe más, esto no entiendo hermanos nuestro Dios que quiere hacer, y ahora en mi pobre hogar somos con mi mamá 9 familias. Cuando yo tenía 24 años en mi pueblo llego un misionero que se llamaba Jeerver Conley, yo fui a buscar trabajo y él me dijo vuelves el próximo semana, cuando regrese me recibió y muchos trabajamos, el me hablo mucho acerca de nuestro señor Jesucristo, después de escuchar un año gracias al Espíritu Santo que toco mi corazón y recibí al señor en una chocita yo solo arrodillándome, desde ese momento mi vida fue cambiando.